Clase No. 3
Sábado 19 de setiembre de 2015
Reflexionar sobre tanto aspectos conocidos, se torna bastante complejo, peor aún si no se sabe con certeza sobre qué tema exponer específicamente, pues todos parecen sumamente importantes.
En el curso pasado sobre Biopedagogía y Complejidad, vivimos un transitar por la época de los Presocráticos, luego los Socráticos, Newton, Ephatía, Madame Curie, el Positivismo y otros que fueron forjando el camino del saber actual. Grandes diferencias principalmente en la acción de observar, de curiosear, con nuestra época actual.
Le siguieron el Caos, el Holismo, la Biopedagía, la Complejidad (diferente a complicado), todos en su momento, paradigamas que se han ido rompiendo a lo largo de la intervención del hombre y que han dado pie al surgimiento de otros más nuevos, que también en otro momento, darán paso a paradigmas emergentes. Modelos que ha costado derribar, muchas veces por que el hombre no desea, no ansía realizar el cambio.
"Cuando Humberto Maturana y Francisco Varela, biólogos chilenos, se preguntan por la naturaleza de la vida y qué es la cognición, la respuesta a la primera a través de la autopoiesis, les proporciona el marco teórico para responder a la segunda. Esta teoría es conocida como la “teoría de Santiago”. El concepto de cognición es mucho más amplio que el de pensamiento. Incluye percepción, emoción y acción: todo el proceso vital. En la especie humana, la cognición incluye también el lenguaje, el pensamiento conceptual y todos los demás atributos de la consciencia humana. Y el cerebro no es la única estructura a través de la cual opera el proceso de cognición porque investigaciones recientes indican firmemente que en el organismo humano, el sistema nervioso, el sistema inmunológico y el sistema endocrino forman en realidad una única red cognitiva (Capra 1998, 189). “La mente no es una cosa sino un proceso. Es cognición, el proceso del conocimiento que se identifica con el proceso mismo de la vida. Esta es la esencia de la teoría de Santiago de la cognición, propuesta por Humberto Maturana y Francisco Varela. Es una idea radicalmente nueva en ciencia y a la vez una de las más arcaicas intuiciones de la humanidad” “El concepto de cognición en la teoría de Santiago va mucho más allá de la mente racional, al incluir en su totalidad al proceso de la vida” (Capra, 1998, 274). “Desde el principio ha estado vinculada al concepto de autopoiesis de Maturana. La cognición, según Maturana, es la actividad involucrada en la autogeneración y autoperpetuación de redes autopoiésicas. En otras palabras, la cognición es el propio proceso de la vida. Las interacciones cognitivas y el proceso de vida mismo es un proceso de cognición. Vivir es conocer‟ en palabras de Maturana y Varela” (277) En la teoría dominante del conocimiento se tiene “la idea de que la cognición es una representación de un mundo con existencia independiente fuera de nosotros. Sin embargo según la teoría de Santiago, la cognición no es una representación de un mundo independiente y premeditado, sino más bien el alumbramiento de un mundo".
El texto anterior desde una mirada de especialistas en biología, pero a su vez promotores de un sistema de educación en que la cognición juega uno de los papeles más relevantes en el desarrollo del ser humano; permite realizar un análisis bastante profundo acerca de cómo nos visualizamos en este mundo; cómo nos vemos, cómo vemos a los otros, dentro de ese mundo que habitamos, la autoorganización en la sociedad, como ya lo han hecho Maturana y Varela en nuestos días.
En ese profundizar y hacia un paradigma científico, es donde cobran relevancia la posibilidad creativa del hombre, su intuición, el gozo por el vivir, la pasión del Ser. El poder convertirnos en ciudadanos críticos y parte importante en la construcción de una mejor sociedad, menos consumista y más ambientalista, en general; más humana.
Reflexionar sobre tanto aspectos conocidos, se torna bastante complejo, peor aún si no se sabe con certeza sobre qué tema exponer específicamente, pues todos parecen sumamente importantes.
En el curso pasado sobre Biopedagogía y Complejidad, vivimos un transitar por la época de los Presocráticos, luego los Socráticos, Newton, Ephatía, Madame Curie, el Positivismo y otros que fueron forjando el camino del saber actual. Grandes diferencias principalmente en la acción de observar, de curiosear, con nuestra época actual.
Le siguieron el Caos, el Holismo, la Biopedagía, la Complejidad (diferente a complicado), todos en su momento, paradigamas que se han ido rompiendo a lo largo de la intervención del hombre y que han dado pie al surgimiento de otros más nuevos, que también en otro momento, darán paso a paradigmas emergentes. Modelos que ha costado derribar, muchas veces por que el hombre no desea, no ansía realizar el cambio.
"Cuando Humberto Maturana y Francisco Varela, biólogos chilenos, se preguntan por la naturaleza de la vida y qué es la cognición, la respuesta a la primera a través de la autopoiesis, les proporciona el marco teórico para responder a la segunda. Esta teoría es conocida como la “teoría de Santiago”. El concepto de cognición es mucho más amplio que el de pensamiento. Incluye percepción, emoción y acción: todo el proceso vital. En la especie humana, la cognición incluye también el lenguaje, el pensamiento conceptual y todos los demás atributos de la consciencia humana. Y el cerebro no es la única estructura a través de la cual opera el proceso de cognición porque investigaciones recientes indican firmemente que en el organismo humano, el sistema nervioso, el sistema inmunológico y el sistema endocrino forman en realidad una única red cognitiva (Capra 1998, 189). “La mente no es una cosa sino un proceso. Es cognición, el proceso del conocimiento que se identifica con el proceso mismo de la vida. Esta es la esencia de la teoría de Santiago de la cognición, propuesta por Humberto Maturana y Francisco Varela. Es una idea radicalmente nueva en ciencia y a la vez una de las más arcaicas intuiciones de la humanidad” “El concepto de cognición en la teoría de Santiago va mucho más allá de la mente racional, al incluir en su totalidad al proceso de la vida” (Capra, 1998, 274). “Desde el principio ha estado vinculada al concepto de autopoiesis de Maturana. La cognición, según Maturana, es la actividad involucrada en la autogeneración y autoperpetuación de redes autopoiésicas. En otras palabras, la cognición es el propio proceso de la vida. Las interacciones cognitivas y el proceso de vida mismo es un proceso de cognición. Vivir es conocer‟ en palabras de Maturana y Varela” (277) En la teoría dominante del conocimiento se tiene “la idea de que la cognición es una representación de un mundo con existencia independiente fuera de nosotros. Sin embargo según la teoría de Santiago, la cognición no es una representación de un mundo independiente y premeditado, sino más bien el alumbramiento de un mundo".
El texto anterior desde una mirada de especialistas en biología, pero a su vez promotores de un sistema de educación en que la cognición juega uno de los papeles más relevantes en el desarrollo del ser humano; permite realizar un análisis bastante profundo acerca de cómo nos visualizamos en este mundo; cómo nos vemos, cómo vemos a los otros, dentro de ese mundo que habitamos, la autoorganización en la sociedad, como ya lo han hecho Maturana y Varela en nuestos días.
En ese profundizar y hacia un paradigma científico, es donde cobran relevancia la posibilidad creativa del hombre, su intuición, el gozo por el vivir, la pasión del Ser. El poder convertirnos en ciudadanos críticos y parte importante en la construcción de una mejor sociedad, menos consumista y más ambientalista, en general; más humana.
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